Kultura no es cultura
Por Sergio Sinay

Nadie bautizaría un hospital de niños con el nombre de
Herodes (el rey de Judea al que un relato evangélico le atribuye haber ordenado
la matanza de chicos menores de dos años nacidos en Belén). Tampoco pondría el
nombre de La Costilla Deliciosa a un restaurante vegetariano. O Viva la Vida a
un cementerio privado. Se trataría, en todos los casos, de una contradicción en
los términos, una discordancia sin solución. Lo mismo ocurre con el faraónico
centro cultural Néstor Kirchner inaugurado el viernes 22 de mayo en Buenos
Aires. Se puede discutir (y de hecho se discute) acerca de qué es cultura. Hay quienes
la confunden con espectáculos masivos (como, entre otros, el Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires). Para otros se reduce al arte. Están quienes piensan
que merece el nombre de cultura la suma de toda la creación humana. Y los que
la parcelan y fragmentan según pueblos, actividades u organizaciones. Acaso esta
discusión no se salde nunca. Pero nunca, tampoco, se podrá lograr que haya la
menor armonía entre el nombre Néstor Kirchner y un centro cultural. Menos en el
país de José Hernández, Antonio Berni,
Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Leonardo Favio, el perito Francisco Moreno,
Almafuerte, Daniel Barenboim, Marta Argerich, Carlos Gorostiza, Eduardo Falú,
José Ingenieros, Ezequiel Martínez Estrada, Tulio Halperín Donghi, Mercedes
Sosa, Alicia Moreau de Justo, Alfonsina Storni o Lola Mora por citar apenas
algunos nombres que acuden desde la memoria ante el primer timbrazo. Todos
ellos se disparan en cuanto suena la palabra cultura. Por supuesto, hay muchos
más y, por supuesto, se puede ampliar el espectro de las actividades de las
cuales provienen.
Es un oxímoron nombrar Néstor Kirchner a un centro cultural
en el que se invirtieron millones de pesos que brillan por su ausencia en la
lucha contra la pobreza, el mejoramiento de las rutas, la provisión de los
hospitales, radares que permitan controlar el narcotráfico y tantas otras
carencias de un país que se descascara sin pausa. Se llama oxímoron a una
figura literaria que une en una misma frase conceptos opuestos y
contradictorios. Por ejemplo, frío caluroso, noche soleada, gorda delgadez,
guerra pacífica o, en este caso, Centro Cultural Néstor Kirchner. Cultura no es
degradar las instituciones republicanas, escrachar jueces, descalificar al que
piensa distinto, apropiarse del Estado en beneficio propio, desvirtuar hasta
vaciar de significado del concepto derechos humanos, mostrar indiferencia
cómplice ante el narcotráfico, ante la desnutrición infantil, ante la muerte de
decenas de personas en trenes indignos que solo se mejoran tardíamente y con
fines electorales. Cultura no es corrupción.
El centro cultural inaugurado en donde funcionó el Correo
Central es hoy un enorme envase de lujo, otra selfie de las que acostumbran a tomarse en el pináculo del poder,
otro ejercicio de narcisismo, una página más de un relato sin sustento, sin raíces.
Otra autocelebración pagada con dinero público. Será tarea de otros convertirlo
algún día en un espacio que refleje la cultura del país en todas sus
manifestaciones. Cuando eso ocurra quizás pueda ser rebautizado con un nombre
que recuerde la diversidad y la amplitud de la verdadera cultura. Habrá muchos
nombres que le vendrán mejor. Porque kultura no es cultura.
Totalmente de acuerdo. Y haber dicho "si no les gusta el nombre hagan uno mas grande y le ponen el nombre que les guste" , es una gran tomada de pelo, o no sabe, la presidente, que no tenemos, como ella, acceso a lls dineros públicos?.
ResponderBorrarUn nombre superior y qué nunca se usa sería la del escritor Dr. SAMUEL TARNOPOLSKI. Es quien dejo a la cultura ARGENTINA VARIOS LIBROS, entre los qué se encuentra esa joya LITERARIA: Alarma de Indios en la Feontera Sur.
ResponderBorrarMario Israel Canolik.
totalmente de acuerdo!
ResponderBorrarExcelente reflexion. Aun dejando de lado las opiniones sobre la gestión del ex presidente, el lugar merece un nombre que reconozca a gente que haya hecho tanto por la cultura, que son miles. Comparto que es una acción narcisista habiendo tanta gente que dio mucho más y no tiene el merecido reconocimiento.
ResponderBorrarSeguro Sergio, que lo que fallan son las premisas. Es el problema del pensamiento CFK
ResponderBorrarSeguro Sergio, que lo que fallan son las premisas. Es el problema del pensamiento CFK
ResponderBorrarSeguro Sergio, que lo que fallan son las premisas. Es el problema del pensamiento CFK
ResponderBorrarAtlas, otro oximorón! (pensamiento CFK)
ResponderBorrarCreo que existe, una confusión -a mi entender-respecto a la cultura. No es la expresión artística, tanto sea literatura, pintura, música, etc, etc. La cultura de una nación es la expresión de todos los componentes: sociales, artísticos, gubernamentales,indígenas, etc. Nombraron como nombraron a ese magnífico edificio, tal vez mejorado en su funcionalidad, porque era la expresión de un estilo de gobierno, que ya se ensayó y perduró hasta la actualidad. Es el estilo populista, autoritario, autoreferencial, etc. ESA CULTURA impera en la Argentina. La inauguró Perón designando con su nombre y su esposa, calles, caminos, puentes, ciudades y hasta provincias. Hoy día, intelectuales, catedráticos y filósofos justifican ese estilo de gobierno; es culturalmente asumido por gran parte de la población. Decía Leopoldo Lugones, en su "Imperio Jesuíta", que ningún pueblo que sufre varios años su gobierno, por más que se le aborrezca, a la larga establece relaciones inevitables con el vencido, sin resultar poco menos que mestizo del gobierno autoritario. Esta política la continuaron los Kirchner. Ese es el resultado del nombre del ex correo. Fue una expresión cultural.
ResponderBorrarTENDRÍAN QUE PASAR AL MENOS DIEZ AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE UNA PERSONA, ASÍ PODER COLOCAR SU NOMBRE A UNA CALLE, UNA PLAZA
ResponderBorrarO UN EDIFICIO Y SER APROBADO POR EL CONGRESO, SI ES ALGO MUY IMPORTANTE COMO ES EL EDIFICIO EN CUESTIÓN, EN LAS CIUDADES POR EL CONSEJO DELIBERANTE Y LA INTENDENCIA AL MENOS SEA UNA BUENA DECISIÓN.
IMPECABLE.
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